Carme Chacón, el cava y la amistad


Hoy, 13 de marzo de 2022, Carme Chacón hubiera cumplido 51 años de vida. De una vida intensa y cargada de afectos. Quienes tuvimos la fortuna de ser sus amigos sabemos que tanto lealtad como compromiso eran sustantivos muy frecuentes en su diccionario.  Para Carme poner en el centro los cuidados era parte imprescindible de su manera de relacionarse con los demás.

 

Hace apenas unos días se publicó la biografía oficial de la ex ministra de Defensa, “Chacón: la mujer que pudo gobernar” escrita por la periodista y amiga Joana Bonet. Un libro que narra no solamente la vida política de Carme sino también buena parte de su vida personal que, si se me permite, es imprescindible para poder entender mejor los pasos y las decisiones -políticas- que tomó la exministra a lo largo de su carrera.

Carme Chacón hubiera cumplido 51 años de vida. De una vida intensa y cargada de afectos

Carme es mucho más que la imagen icónica de mujer catalana y embarazada; Carme fue una sucesión de decisiones meditadas -con errores incluidos- pero que siempre pivotaron en torno al bien común y a la lealtad a su partido; lealtad que no siempre fue bidireccional. Cuando decidió liderar el PSOE, no faltaron las críticas -variadas e ingeniosas- de por qué ella no era la opción idónea, a pesar de contar con el respaldo mayoritario de la militancia socialista y del respaldo de la ciudadanía, tal como señalaban las encuestas del momento: “Carme es Zapatero con faldas”, “Carme tiene detrás a su marido”, “al PSOE lo dirigirán intereses mediáticos”… Críticas que en el fondo revelan siempre lo mismo: una mujer no es bienvenida a liderar el PSOE (menos aún si es catalana o peor aún del PSC).

 

Salirse del planteamiento tramposo que hacía el independentismo de elegir entre Cataluña y España también le valió numerosas críticas a uno y otro lado del Ebro. La de Carme era la posición de consenso mayoritaria en la sociedad catalana pero que fue utilizada para atacarla reforzando de paso espurias posiciones orgánicas dentro del PSOE y del PSC. Los que la conocimos sabíamos que Carme tenía convicciones sólidas, no sometidas al vaivén de las promesas de poder o ascensos políticos. Muchos de sus compañeros de partido, más que del marxismo o de la socialdemocracia, fueron practicantes entonces (y ahora) del grouchomarxismo.

Carme fue una sucesión de decisiones meditadas pero que siempre pivotaron en torno al bien común y a la lealtad a su partido; lealtad que no siempre fue bidireccional.

Hoy, en el que hubiera sido su 51 cumpleaños, hubiéramos brindado y sonreído a la vida como hacíamos siempre. Y también hubiéramos debatido mucho sobre temas que nos ocupaban y nos siguen ocupando. Carme estaría feliz al ver cómo el feminismo ha florecido tanto en nuestro mundo, aunque no entendería el cuestionamiento a las personas trans (como ya demostró cuando tuvo oportunidad cuando fue ministra de Defensa), al igual que también estaría feliz por ver cómo sus amigos seguimos recordándola y brindando por ella con un cava bien frío -a temperatura Chacón, que diríamos nosotros- cada vez que nos reunimos. La tristeza de su ausencia nunca se borrará, pero se entremezcla con la alegría de su recuerdo, de una vida cumplida, intensa, y feliz. De una vida bebida hasta la última gota, como ese cava que nos tomaremos hoy a tu salud, estimada amiga.

 

Mariano Beltrán

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Comentarios: 1
  • #1

    Encarna Gracia (domingo, 13 marzo 2022 11:02)

    Completamente de acuerdo con TUS comentarios y reflexiones c